El Cuatro es absolutamente universal – Jorge Glem

Entrevista a Jorge Glem en El Universal

En 2006 a propósito del bautizo de su disco Cuatro sentido, Jorge Glem decía aEl Universal: “De aquí a diez años el cuatro va a alcanzar un estatus impresionante”. Siete años han pasado, y quizás sea imposible determinar la dimensión que ha adquirido el instrumento en el ámbito nacional e internacional, pero lo que sí es medible es todo lo que ha hecho el joven cumanés desde entonces.

Participó en aquella ceremonia de los premios Grammy junto a la Orquesta Sinfónica Simón Bolívar, experiencia que luego se repitió en el marco de la cumbre de la Celac; y grabó en la banda sonora de Libertador, de Alberto Arvelo. Producción musical de discos, giras nacionales e internacionales, grabaciones, conciertos, mucho ensayo y trabajo de medios como integrante de C4 Trío y EnCayapa, entre otros…

En teoría, Jorge Glem debería hacer honor al seudónimo que alguien le puso, “El astronauta del cuatro”, y caminar por allí desafiando a la gravedad, pero él se mantiene como si nada: creando, tocando y cantando, jugando truco, compartiendo con sus familiares, amigos y colegas, y al mal tiempo…

“Ando más enreda’o que perro comiendo Boli-Bomba”, dice, quien efectivamente tiene una agenda bien apretada en estos días. Esta noche presenta en el Teatro Chacao su disco En el cerrito y el 23 de mayo participará en el bautizo-concierto del trabajo Rock and MAU (Movida Acústica Urbana).

Además, anuncia gira nacional de C4 Trío con Gualberto Ibarreto, la grabación de otro disco con el intérprete de Anhelante, bautizo de los discos de Pacho Flores y Alexis Cárdenas, y uno que bautizará en enero donde compartió con talentos nacionales e internacionales del jazz.

En el cerrito tiene la particularidad de que fue grabado en la bella mansión diseñada por Gio Ponti, ubicada en San Román. El productor Germán Landaeta le propuso la idea de registrar no solamente el concierto en la sala de la casa, sino colocar micrófonos en los jardines y otros espacios de Villa Planchart.

“Yo tenía un Soto enorme arriba, Rafael Greco tenía un Calder al lado y Rodner Padilla, tenía toda la panorámica del Ávila”, recuerda el cuatrista, quien explica que no hay cortes entre tema y tema, sino transiciones auditivas concebidas por Landaeta.

Como en una madrugada, el que escuche el disco percibirá grillos, cantos de rana, el sonido del viento… para pasar luego a las notas de un vals, el número 5 de Leo Blanco. Y el viaje continúa hasta culminar en una noche estrellada -sí, la música es mágica y dibuja luceros- con una malagueña.

En la placa están incluidos además temas como Bilý, un merengue que le compuso a su papá; ER Blues, dedicado a Ernesto Rangel, directivo de Econoinvest; y Pras criansas del brasileño Hamilton De Holanda, entre otros.

El balance que hace Jorge Glem de la realidad del cuatro es alentador: “Yo creo que es importantísimo el trabajo que ha hecho Cheo Hurtado con La Siembra del Cuatro -concurso del cual salió el cumanés-. El cuatro es un instrumento absolutamente universal, es de nosotros pero no tiene límites. En el futuro, a mi me encantaría ver el cuatro en un grupo típico de Finlandia, por ejemplo, y que sea como la guitarra, el banjo o el ukulele. Ese es el trabajo que queremos hacer sin pensar que nosotros (su generación) lo vamos a lograr, sino que abrimos el camino”.

Tomado de: El Universal