Day

enero 3, 2014

Serenata con Gurrufío

Nunca nos imaginamos que con un gurrufío pudiéramos dar una serenata. Debió ser para entonces como si un cigarrón de cuerdas y viento se metiera por las ventanas y le entregara un rumor enronquecido a la hermosa enamorada, extrañamente iluminada por la espesura de la noche. Y, sin embargo, lo mágico apenas si termina de...