Hernán Gamboa (1946–2016) es considerado una de las figuras más importantes en la evolución moderna del cuatro venezolano. Su legado artístico está estrechamente ligado a la creación y difusión de técnicas que transformaron la manera de tocar y comprender el instrumento.
Entre sus aportes más conocidos destaca el desarrollo del rasgapunteo, una técnica que combina elementos rítmicos y melódicos permitiendo que el cuatro asuma simultáneamente funciones de acompañamiento y ejecución solista.
Durante su trayectoria formó parte de agrupaciones emblemáticas de la música venezolana y participó en numerosos proyectos dedicados a la preservación y difusión del patrimonio musical del país. Su estilo influyó profundamente en generaciones posteriores de cuatristas, muchos de los cuales continúan estudiando y desarrollando sus ideas musicales.
El trabajo de Hernán Gamboa ayudó a consolidar el cuatro como un instrumento con amplias posibilidades artísticas y continúa siendo una referencia fundamental para intérpretes de toda América Latina.