6 consejos para cuidar un instrumento en lugares fríos

Los instrumentos de madera, como el cuatro, el ukelele, la guitarra, el violín, entre otros, necesita de cuidados especiales. En esta oportunidad, queremos brindarte 6 consejos que puedan servirte para hacer que el cam-bur-pin-tón suene muy bien, incluso si vives en ciudades o zonas geográficas donde el frío hace las suyas.

 

Guárdalo en un lugar seco y fresco

Sin duda, una de las cosas que más daño le hace a la madera es la excesiva humedad. Un lugar fresco ayuda a evitar que la madera puede llegar a resquebrajase o partirse. La idea es lograr que el lugar donde lo guardes no sea ni muy húmedo ni muy seco, sino donde circule libre el viento: la sala de casa, por ejemplo.

 

Alejar de la calefacción

“Mantenerlo alejado de la calefacción es vital”, asegura el cuatrista venezolano Jorge Glem. Esto evitará que la manera se mantenga en condiciones aptas para que la madera del instrumento no sea vulnerable a romperse o quebrarse.

Si el país donde te encuentras es un país muy frío y requieres que la calefacción esté encendida todo el tiempo, también es bueno pensar en tener al instrumento en un cuarto donde tengas un humificador portátil.  Esto ayudará a que la falta de humedad no quiebre la delgada madera del cuerpo del instrumento.

 

La humedad, un gran problema

Oscar Bentolila, quien ha trabajado como ingeniero de grabación de conciertos para Aquiles Báez, Caracas Sincrónica, Gerry Weil, Jorge Glem, Edward Ramírez, entre otros tantos, subraya que el frío no es el gran problema, sino la humedad. En lugares con muy poca humedad, hace falta mantener los instrumentos húmedos.  La mejor recomendación es comprar un humidificador que pueda ser colocado en el mismo cuarto donde se encuentran los instrumentos. Hay algunos modelos de humidificador pequeños que podrían servir, como el PureGuardian que se consigue en Amazon, sin embargo estos sólo duran por 8 horas.  Si la falta de humedad es muy grave, es mejor comprar un humidificador con tanque que garantice la humedad por lo menos por 24 horas.

Para lugares muy húmedos, ayuda mucho “Silica Gel: son como unas pepitas de silicón que absorben la humedad. Las pones en una bolsita de papel grueso (tipo sobre de manila) dentro del estuche del instrumento (si es donde lo guardas). Las bolitas son de color blanco azulado, con la humedad que absorben se tornan lila o rosadas. Cuando están rosadas, ya no absorben más, entonces simplemente las pones en una bandeja metálica, de esas de hacer galletas, en el horno a temperatura media hasta que estén blancas de nuevo y listas para volverlas a usar”, explicó a los lectores de Tu Cuatro.

Lo mejor para garantizar que la humedad es la correcta, es comprar un medidor de humedad.

 

Cambios bruscos de temperatura

Bentolila considera que “los lugares fríos no presentan ningún problema”, sino que “el problema se presenta con los cambios bruscos (mucho frío a mucho calor, o viceversa, lo cual se soluciona con una recalibración (instrumentos con cuerdas de acero). En el caso de los de cuerdas de nailon (cuatro o guitarra clásica) en general no hay grandes problemas.

 

Un cariñito a los trastes

Sea en lugares tropicales o ciudades muy frías, en las casas, estudios o sitios abiertos siempre hay polvo, por lo que la recomendación es limpiar con cuidado con un objeto punteagudo la suciedad que se va acumulando en cada borde de los trastes. Esta recomendación es aun cuando uses o no de forma frecuente tu amada “guitarra” de cuatro cuerdas.

 

Cambio de cuerdas así no lo toques

En los lugares fríos también sufren los embates del clima. Así que, como recomendación final, procura cambiar las cuerdas cada 8 a 10 meses: así no lo toques muy a menudo. La tensión natural que tienen las cuerdas hace que estas se desgasten rápidamente.  Un cuatro con las cuerdas viejas tiende a sonar agudo y emitir unas frecuencias desagradables.

Finalmente, como consejo puntual, lo ideal es siempre tener el cuatro en su estuche, recomiendan los expertos.

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