Adriaan Moya
7 de mayo de 2017

La conservación de nuestro medio ambiente es una prioridad mundial y es un tema que influye hasta la fabricación de instrumentos musicales. Tradicionalmente, los instrumentos musicales son fabricados con maderas nobles, siendo un proceso que requiere la elección cuidadosa de estas maderas. Existen maderas que son más comunes que otras, como lo son el pino y el cedro, y otras más exóticas preferidos por músicos debido a su sonoridad, como por ejemplo el palo santo. Ciertas especies de estos árboles son protegidas y apenas existe un abastecimiento limitado para la fabricación de instrumentos musicales como las guitarras y los cuatros venezolanos.
Actualmente en el estado Falcón, en Venezuela, hay un luthier que podría cambiarle el rostro a la fabricación de instrumentos musicales con su trabajo. Ángel Guillermo Mora realiza instrumentos donde la pieza principal (la caja) está fabricado con una fruta, la tapara.
“El instrumento fabricado con este fruto nos da la oportunidad de ser más amigables con el ambiente, pues sacrificamos menos árboles para este fin, tomando en cuenta que el Taparo es un fruto, y como tal el árbol se conserva…” Angel Guillermo Mora – Luthier

La tapara (también conocido como totuma o jícara) es un a fruta del árbol Crescentia Cuiete que se encuentra desde México hasta Brasil y tiene una gran cantidad de usos. La fruta se puede preparar para propósitos medicinales y la cáscara se prepara para hacer artesanía como copas y argollas. Para propósitos musicales, las taparas ya tienen su espacio como la materia principal para las maracas. Ahora la tapara está empezando a tomar un siguiente paso, teniendo la posibilidad de ser usada como la caja del cuatro venezolano. El luthier Angel Guillermo Mora se ha desafiado con la investigación y aplicación de las taparas a los cuatros venezolanos. Ubicado en el estado Falcón, el Guillo elige y elabora las taparas ideales para incorporarlos en las construcciones de sus cuatros. Es inmediato el reconocimiento que podría tener la aplicación de esta técnica de construcción, en cuanto la sostenibilidad de los materiales usados para la fabricación de instrumentos musicales.
El tiempo de maduración de una tapara son apenas unos meses en comparación con el tiempo que se tarda la maduración de las maderas de los árboles preferidos por los fabricantes. Además de esto, tomando en cuenta que son frutas, los árboles de tapara sobreviven al proceso de construcción, dando constantemente nuevas frutas sin la necesidad de ser cortados y sin dañar al medio ambiente a su rededor.

La evolución de los instrumentos incluye episodios en la historia, donde se ha tomado caminos amenazantes al usar maderas de árboles exóticos o caparazones de animales como las cachicamas para los charangos andinos. Esta solución innovadora de usar una fruta, como lo es la tapara, abre da una oportunidad extraordinaria a los fabricantes para trabajar sin amenazar al medio ambiente.
Gracias al empeño del luthier Angel Mora, se está avanzando hacia una solución verde y renovable para la fabricación de los instrumentos musicales.
Referencias:
- Fernandez (2017). Fernandez Music. Retreived from http://www.fernandezmusic.com/
- Mejía Campos (2009). Flickr. Retrieved from https://www.flickr.com/photos/31565400@N06/3351457319
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