El llano nunca ha sabido de fronteras. La misma sabana que arranca en Venezuela sigue de largo hacia Colombia sin pedir permiso, y en ella se mueve el arpa, las maracas y el cuatro. Del 11 al 12 de julio esa geografía compartida se planta en pleno centro de Bogotá: Joropo al Parque llega a su quinta edición en la Plaza de Bolívar, con entrada libre.
Joropo al Parque es parte de la familia de festivales «al Parque» de Bogotá, la misma que ya tiene su Rock, su Salsa, su Jazz y su Vallenato. Aquí el protagonista es el joropo, esa música llanera que Colombia y Venezuela comparten como una sola raíz con dos casas. No es un concurso, a diferencia del Torneo Internacional del Joropo de Villavicencio: es una vitrina, dos días de tarima curada por el Instituto Distrital de las Artes.
Y si hay un instrumento que sostiene todo esto, es el cuatro. En el joropo el cuatro no es adorno: es el que marca el terreno, el que pone el golpe sobre el que corren el arpa y la voz. Ese instrumento de cuatro cuerdas de nylon, emblema de los Llanos y corazón de la música llanera, es el que termina agarrando a cualquiera que quiera meterse de verdad en este sonido.
Músicos participantes
Por Venezuela viene Reynaldo Armas, el cantautor llanero de toda la vida, y Cheo Hurtado con su «Cuatro arpas y un cuatro», uno de esos momentos donde el cuatro deja de acompañar y pasa al frente. Armando Martínez («El Cantaclaro de Venezuela»), Valentino Caroprese («Piano Joropo«). El «Show de Copleros: Versos sin Fronteras» le pone cara al tema de la edición, con copleros de los dos países midiéndose en contrapunteo. Y del lado colombiano suena el llano de adentro: la Agrupación Luis Moreno «El Gallito Canta Claro», las Bandolas del Llano Adentro de Casanare, Cabrestero y Víctor Julio Rojas desde Villavicencio, El Arpa en Tradición, Libardo Olarte y Araguaney, Catalina Salcedo, Lizeth Vega, Llano en Clave y Musicalbooz. Nombres que arman el mapa completo de una tradición que sigue viva.
Si lo tuyo es el cuatro, o si quieres que lo sea, este es el tipo de música que vale la pena tener en el oído. El joropo es de los mejores géneros para entender qué puede hacer el instrumento cuando de verdad manda, cuando no acompaña sino que arrastra. Dos días, gratis, en la Plaza de Bolívar. El llano se muda a Bogotá y no hace falta visa para entrar.
Joropo al Parque 2026. 11 y 12 de julio, Plaza de Bolívar, Bogotá. Entrada libre. Organiza Idartes.


